lunes, 7 de diciembre de 2015

5# Trinidad : empezamos a culebrear

Martes , 8 de Septiembre de 2015

7:00 .  En pie. Mucho sudor a pesar del ventilador. No más de 5 horas de descanso. Tras reponer energías con el desayuno, nos despedimos de Marisa, 
mujer empresaria en un país "comunista y opresor" ,gestora de una red
al servicio del turista que no da puntada sin hilo, captora de información
a la que no se le escapa nada. Con ella negociamos (bien) y aseguramos
el transporte a Trinidad . No queremos sorpresas en lo estipulado verbalmente.
Nos despedimos de los paseos por El Vedado de la Habana.



9:00 . Partimos hacia el Sur en un Oldsmobile del 56, en un correcto estado. Osniel (Mini-Osvaldo como le rebautizamos) nos confiesa que sustituyó el motor V8 original
por un  4 cilindros Mitshubishi porque el consumo de la vetusta máquina rondaba
los 25 litros/ 100 km. Enseguida me convence "manejando": va
evitando los baches de la Autopista Nacional suavemente y sin grandes alardes
de velocidad como hacía Edecio. Somos conscientes que en estos coches viajamos
sin cinturón. Con 2 copilotos. Ese es nuestro ahorro al movernos en estas
grandes y sexagenarias carrozas de hierro yanki.


11:00 . Páramos en el " Villalpando cubano": Jagüey será nuestra parada a
mitad de camino. Un refrigerio en forma de rubia espumosa que
rápidamente se calienta. Unas tablas de madera con multitud
de frases ingeniosas nos endulzan la parada.
   


El paisaje de la autopista es el de una naturaleza
 exuberante que nos rodea, incluida la mediana : las palmeras nos hacen el pasillo
escoltandonos hasta nuestro destino.
Ellas y el reggaeton zumbando en los bafles traseros con ese ritmo machacón
(le dijimos al chófer que pusiera lo que quisiera) que no es óbice para
conversar de los 2 años del servicio militar obligatorio y la exención que
se hacía hasta hace nada a los gays y locos.


13:00. Un control policial rutinario nos acojona, aunque el asunto se resuelve
con documentación aportada por nuestro chófer y sin mordida alguna
como imaginaríamos en una policía corrupta. En este momento, me alegró
de no haber alquilado vehículo ni de haber aceptado a otro taxista que
nos llevaba por mucho menos precio.

14:00 . Llegamos a Trinidad a la hora esperada pero con ganas de dejar el equipaje
en la casa que habían recomendado. Hay problemas para encontrar la casa
y su dirección. Mini-Osvaldo llama a un amigo trinitense que raramente no
conoce a la pareja arrendadora que le recomendaron a Borja.
Preguntamos a los vecinos y nada. En una inmolación heroica, Borja
tira de datos en internet para consultar el correo. Aparte de los 30€ por 2 minutos que le clavarán en la factura a Borja, todo correcto. Pero el hostal
no existe. Nos miramos todos. Sí ,efectivamente. Nos han vuelto a
hacer la jugadina 
(dícese de la estafa que consiste en liarte con la
ubicación de la reserva aunque no la tengas pagada)
La mochila y termo que íbamos a regalar nos acompañarán cual tótems
 adoptivos hasta el final del viaje. Y desde este momento, comenzamos
a culebrear. Sin más lloros le decimos a Mini-Osvaldo que nos consiga
alojamiento.
Sin problema;
Llamada a Marisa (capo siciliana de los arrendadores) y en 5 minutos
tenemos 2 casas. Bien . Pero ahora que somos pseudo profesionales en este
arte del culebreo, forzamos la negociación. Otros 5 minutos y ya tenemos una
casa genial, la de Víctor. Todos juntos por 10 CUC/ cabeza.


" El cubano te intentará convencer. Y cuando no pueda
te confundirá "
Catalán anónimo en el aeropuerto.

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