Jueves, 10 de Septiembre
15:00. Ya recién bajados del camión ruso en Trinidad nos dirigimos a casa
a por el equipaje. Borja lleva en la mano los machacadísimos playeros Nike
de la ruta. No pasan ni 2 minutos sin que un chico de la calle principal
le pregunte directamente si se los da. Borja no duda: poca vida les quedaba.
No se trata de caridad. El chico no hubiera insistido. Ni le hubiese cambiado el
día. Pero con la misma sonrisa ,ahora comprobará si siquiera le valen.

16:00. Liquidados las últimas birras de la nevera en la terraza y nos despedimos de Víctor y familia con la sensación de una gran hospitalidad en una casa
100% recomendable para el aumento de visitas de españoles que les auguramos.

19:00 . Llegamos a Cienfuegos tras recorrer los 80 km en poco más de 1 hora
y pagando al taxista lo pactado tras el regateo inicial; 40 CUC.
Vamos a la dirección indicada y leemos : "Casa Lolita".
Puede ser. Puede que después de todo , con la recomendación de TripAdvisor
hayamos dado en el clavo. Nos recibe la señora de la casa.
" Usted debe ser Rosendo. Tienen reserva para hoy. Pero cuánto lo siento.
Resulta que los inquilinos anteriores están malos de la panza
y no se van a poder ir".
Nos miramos con una sonrisa . La jugadina 3/3.
Sin un ápice de sorpresa le preguntamos qué solución nos propone
mientras retumba el martilleo de la obra que está haciendo en casa.
Ya comprobamos la mínima importancia de tener una reserva en Cuba.
Y más cuando nos llevan a la casa de una amiga "casualmente" preparada
para nosotros y que está de lujo.
21:00 . Damos una vuelta hasta el malecón sin muchas pretensiones y oteando
el lugar donde podamos cenar. Por el camino encontramos un abuelete
que nos habla del ordenamiento urbano francés de la ciudad, otrora
el puerto mercantil más importante y que llegó a ser semi-independiente.
Volvemos hablando de ello y percibimos que Andrés lleva varios minutos
taciturno , sin hablar. Parece ser, que tras 2 horas de autonomía tras la última
birra , se activa como un autómata el "radar del chume".
Imitando a un sabueso, de repente masculla un sonido : "Mahou".
Se para. Y señala para la otra acera.
"¿Hueles eso muchacho? Es Mahou. Me encanta el olor a Mahou por
la mañana"
(La versión caribeña de Apocalypsis Now surfeando en la bahía de Cienfuegos)
Nos acercamos ,y, efectivamente, tienen latas de la cerveza española.
Andrés vuelve a ser persona y a contar historias.
Las siguientes serán las peores cervezas del viaje ; unas bucanero
de grifo sin presión .Pero nos entretienen los 4 trabajadores que hay
para los 5 clientes.

22:00 . Rita, la casera , nos recomienda un sitio y vista la oferta , acudimos.
Casa Prado se llama. Se está fresquisimo dentro, un sitio sin guiris, sólo
hay familias cubanas. Y el precio que pagamos por barba lo subraya; 8 CUC.
Yose y yo tenemos la audacia de pedir una copa de vino tinto. Parece descolocado
el camarero, y , las sospechas se confirman. Sabe a rayos, pero
no quita el regusto de una cena muy apetitosa ,con una imitación
de cachopo asturiano con cerdo y queso que convence.
Y me chifla la Yuca frita : me recuerda a las patatas chips fritas
de mi madre pero con algo más de sabor.

00:30 . De vuelta al apartamento, debemos pasar por casa encontramos
a Aldo, el cabeza familia viendo el béisbol de Estados Unidos.
Tienen recursos. No hay duda. A la mochila le daremos mejor servicio
que Aldo Junior, mezcla del Michael Jackson de los tiempos de Jackson Five
con el que se empezaba a aclarar la piel.
15:00. Ya recién bajados del camión ruso en Trinidad nos dirigimos a casa
a por el equipaje. Borja lleva en la mano los machacadísimos playeros Nike
de la ruta. No pasan ni 2 minutos sin que un chico de la calle principal
le pregunte directamente si se los da. Borja no duda: poca vida les quedaba.
No se trata de caridad. El chico no hubiera insistido. Ni le hubiese cambiado el
día. Pero con la misma sonrisa ,ahora comprobará si siquiera le valen.
16:00. Liquidados las últimas birras de la nevera en la terraza y nos despedimos de Víctor y familia con la sensación de una gran hospitalidad en una casa
100% recomendable para el aumento de visitas de españoles que les auguramos.
19:00 . Llegamos a Cienfuegos tras recorrer los 80 km en poco más de 1 hora
y pagando al taxista lo pactado tras el regateo inicial; 40 CUC.
Vamos a la dirección indicada y leemos : "Casa Lolita".
Puede ser. Puede que después de todo , con la recomendación de TripAdvisor
hayamos dado en el clavo. Nos recibe la señora de la casa.
" Usted debe ser Rosendo. Tienen reserva para hoy. Pero cuánto lo siento.
Resulta que los inquilinos anteriores están malos de la panza
y no se van a poder ir".
Nos miramos con una sonrisa . La jugadina 3/3.
Sin un ápice de sorpresa le preguntamos qué solución nos propone
mientras retumba el martilleo de la obra que está haciendo en casa.
Ya comprobamos la mínima importancia de tener una reserva en Cuba.
Y más cuando nos llevan a la casa de una amiga "casualmente" preparada
para nosotros y que está de lujo.
21:00 . Damos una vuelta hasta el malecón sin muchas pretensiones y oteando
el lugar donde podamos cenar. Por el camino encontramos un abuelete
que nos habla del ordenamiento urbano francés de la ciudad, otrora
el puerto mercantil más importante y que llegó a ser semi-independiente.
Volvemos hablando de ello y percibimos que Andrés lleva varios minutos
taciturno , sin hablar. Parece ser, que tras 2 horas de autonomía tras la última
birra , se activa como un autómata el "radar del chume".
Imitando a un sabueso, de repente masculla un sonido : "Mahou".
Se para. Y señala para la otra acera.
"¿Hueles eso muchacho? Es Mahou. Me encanta el olor a Mahou por
la mañana"
(La versión caribeña de Apocalypsis Now surfeando en la bahía de Cienfuegos)
Nos acercamos ,y, efectivamente, tienen latas de la cerveza española.
Andrés vuelve a ser persona y a contar historias.
Las siguientes serán las peores cervezas del viaje ; unas bucanero
de grifo sin presión .Pero nos entretienen los 4 trabajadores que hay
para los 5 clientes.
22:00 . Rita, la casera , nos recomienda un sitio y vista la oferta , acudimos.
Casa Prado se llama. Se está fresquisimo dentro, un sitio sin guiris, sólo
hay familias cubanas. Y el precio que pagamos por barba lo subraya; 8 CUC.
Yose y yo tenemos la audacia de pedir una copa de vino tinto. Parece descolocado
el camarero, y , las sospechas se confirman. Sabe a rayos, pero
no quita el regusto de una cena muy apetitosa ,con una imitación
de cachopo asturiano con cerdo y queso que convence.
Y me chifla la Yuca frita : me recuerda a las patatas chips fritas
de mi madre pero con algo más de sabor.

00:30 . De vuelta al apartamento, debemos pasar por casa encontramos
a Aldo, el cabeza familia viendo el béisbol de Estados Unidos.
Tienen recursos. No hay duda. A la mochila le daremos mejor servicio
que Aldo Junior, mezcla del Michael Jackson de los tiempos de Jackson Five
con el que se empezaba a aclarar la piel.

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