jueves, 2 de febrero de 2017

18# Cayo Levissa : dentro y fuera del paraíso

Lunes, 14 de Septiembre de 2015


8:00    Tras despedirnos afectuosamente de Chichi y Nena vamos a la calle principal del pueblo.Por 10 CUC por barba vamos en bus con aire acondicionado hasta el
embarcadero en el que pagaremos al barquero, cual si fuera el mismísimo 
Caronte , con la muestra de la reserva del Hotel .

11:00 Disfrutamos del viaje encaramándonos a todo lo que podemos por el casco
de la embarcación. Al llegar a la isla y ser bienvenidos como auténtica Jet-Set
reparamos rápidamente en un tablero gigante de ajedrez. 
Mientras aclaramos tema de reparto de  habitaciones, y ya con una cerveza
en la mano, nos lanzamos como guajes a una partida en que Yose,
un avezado Kasparov en potencia,
nos finiquita en 20 minutos contra Andrés y a mí.
Las cabañas de madera son lo más lujoso que hemos visto en el viaje. Y , claro, los precios de agua y los 2 CUC por cada Cristal ya nos duelen en cotas de rateo
que no imaginamos.
Pero era a lo que ya nos habíamos acostumbrado.

La parte oscura de este paradisiaco lugar radica en la limitación de acceso a cubanos.
Algo chocante y paradójico y que se parece más a otro tipo de países. Los 10 CUC pueden ser suficiente como para que a nadie le apetezca venir ,
 pero además necesitan un permiso.
¿ Por qué ? ¿ Por las aglomeraciones o modos de comportamiento ?

10 CUC que los cubanos no pueden pagar ,con lo q sí se autolimita su presencia.
Nos dan los resultados de y algunos goles de la Liga española. No son halagüeños
para mi Sporting. Pero nos causa una causa una sensación extraña. Como volver a hablar de algo familiar que teníamos medio olvidado
Comida de buffet muy europea y para la playa. Somos pocos y la tranquilidad y silencio resulta hasta insultante.
El baño lo hago en ese agua cristalina. Alejado de el fondo oscuro por las algas que está unos metros más allá y con caída de profundidad.


16:00  Una siesta bajo los toldos con un brisa que reconforta pero que quema a pesar del Factor 30 de crema solar que me echo me deja como nuevo. El siguiente baño empieza con un susto  : noto un calambrazo en el brazo derecho . Y al mirar para ese lado , una sensación eléctrica recorre mi brazo opuesto.
Podría pensar en Nessi , el monstruo del Lago Ness. Pero
siendo el Caribe , la respuesta más correcta serán las puñeteras medusas.
Salgo pitando en busca del botiquín de la caseta de salvamento.
Con un calma cubana ya asumida, el enfermero y la médica resuelven
 aplicarme Clobetasol .
 Y arreando. Al poco noto alivio.


19:00 Andamos lentamente los cinco juntos unos 2 km  más allá de la zona habitada
ya sin hamacas ni casitas nuevas de madera por un territorio virgen en cuanto a mano delhombre. Parecería que estamos en una isla desierta porque no se ve
a nadie . Los manglares dan paso a los pinos.
Como entrante de la cena que apuraremos somos testigos de una de las puestas de sol
más aprovechadas y vividas (postureo fotográfico incluído) que recuerdo.
Y en un marco incomparable.




1 comentario:

  1. Lo mejor del día esta por llegar.
    Espero impaciente la próxima entrada.
    No te hagas de rogar!!!

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